Hoy en día, el decidir si se quiere o no entrar en los desafíos de la crianza está muy intervenido por un sistema que no sostiene a quienes elegimos comprometernos.
Si a eso le sumamos nuestras experiencias personales con nuestros padres, la historia de nuestro linaje con respecto a las tareas de cuidado, y los prejuicios que nos hemos formado con imágenes e historias ajenas, que a veces nos son ejemplo de procesos de crianzas en su máxima vibración y mucho menos la única forma de vivirlo, el SI parece ser mucho más lejano de concretarse que el no.
Este acompañamiento pretende dilucidar el rechazo que se tiene a ocupar el rol de la maternidad o paternidad, para esclarecer desde dónde viene ese deseo o negación.
Por otro lado, si ya te decidiste a aventurarte, pero te gustaría prepararte para atravezar este poderoso e intenso proceso con la mayor cantidad de herramientas posibles, este acompañamiento es para vos.
Para darte un marco más claro de la visión desde la cual parte mi acompañamiento, me parece importante aclarar que la gestación para mí, es uno de los grandes y poderosos ritos de paso de los que el ser humano se ha desconectado (junto con la menarquia, la espermaquia y el descanso), desperdiciando todo su potencial de crecimiento personal en todos los otros ámbitos de la vida misma.