El tambor confeccionado en calabaza con la membrana coriónica de la placenta es un elemento ritual para quienes tenemos una práctica frecuente se momento meditativos o generamos espacios propicios para una conexión con los planos más sutiles de la existencia.
El color bordó intenso del parche y su arte divino ya con sólo observarlo nos lleva a un estado de profundidad meditativo muy nutritivo. Si a ello le sumamos su sonido y pranayamas, entraremos en un estado de conexión con el mundo intrauterino propicio para depertar verdades o revelaciones individuales sobre nuestro ser o en relación a la existencia misma.