Los sahumos no son sólo aromas para "decorar" el hogar.
Destrás de un sahumo está la intención.
Al igual que todos los aromas en los que el fuego libera al humo, el sahumo es un limpiador de ambientes y energías, amigo del ritual.
En cada humo que se eleva nuestras intenciones llegan al cielo, y son escuchadas.
Acompañando y potenciando nuestra intención con las plantas adecuadas, recibiremos al instante guía o mensaje que nos ponga sobre nuestro camino.
Los humos siempre fueron sagrados, representando al aire junto al fuego, al agua, a la tierra, siempre presente en Ceremonias, rituales, plegarias, limpiezas.
El sahúmo al igual que los inciensos de quema, requieren presencia, conectando el cuerpo con nuestra mente, y más allá con nuestro espíritu.
Cada sahúmo encendido es un momento de conexión con el mundo sutil de la espiritualidad, que nos eleva y nos abre la mente a recibir gratitud de los mundos superiores.
El humo, como puente de conexión de la Tierra con el Cielo