Cuidar a la madre es tan importante como cuidar al bebé, y cuidar los pezones es cuidar la lactancia.
Si tu deseo es amamantar, y tus pezones se agrietan, este aceite es el complemento ideal a una consultoría en lactancia.
La lactancia no duele, si duele, hay algo más. Si estás pasando por molestias al amamantar y es tu deseo y voluntad hacerlo, no te cierres, buscá una asesora en lactancia, doula o puericultora que te oriente y acompañe en este proceso de nutrición.
Mientras buscás, poder ir acompañando con pequeños cuidados personales como masajes con este macerado de caléndula, la planta amiga de los pezones lactantes por excelencia.